19 ene 2026 Publicado en: Tips
Cómo vencer el calor sin descuidar el bolsillo

La guía definitiva para el uso eficiente del aire acondicionado

Con la llegada del verano y las altas temperaturas, el aire acondicionado se vuelve el gran aliado para mantener nuestros hogares frescos y confortables. 
Sin embargo, ese alivio térmico muchas veces viene acompañado de una preocupación: el aumento del consumo eléctrico.

La buena noticia es que es posible disfrutar de un ambiente agradable sin que la factura de luz se dispare.
El rendimiento y el costo del aire acondicionado dependen, en gran medida, de cómo lo usamos. Por eso, recopilamos las principales recomendaciones de UTE para ayudarte a enfriar tu hogar de forma eficiente, cuidando tanto tu bolsillo como el equipo.

La regla de oro: 24 grados

Existe la creencia de que bajar el aire al mínimo enfría más rápido el ambiente. En la práctica, esto no solo es un mito, sino que también genera un mayor consumo y desgaste del equipo.

Los especialistas recomiendan configurar el aire acondicionado en modo frío a 24 °C. Esta temperatura es ideal porque:

  • Permite un funcionamiento más eficiente del equipo.
  • Evita el desgaste prematuro de los componentes.
  • Reduce significativamente el consumo eléctrico.

Un dato clave: por cada grado que se baja por debajo de los 24 °C, el consumo de energía aumenta aproximadamente un 5%. Un pequeño ajuste puede marcar una gran diferencia en la factura.

La importancia del flujo de aire

Encender el aire no es suficiente: la forma en que se distribuye el aire frío dentro del ambiente también influye en el resultado.

La recomendación es orientar el flujo de aire hacia arriba. ¿Por qué? Porque el aire frío es más pesado y tiende a descender. Al dirigirlo hacia el techo, se logra una distribución más pareja de la temperatura en toda la habitación, enfriando el ambiente de manera uniforme y eficiente.

Entorno y mantenimiento: aliados del ahorro

La eficiencia del aire acondicionado no depende solo de la temperatura que elijamos, sino también del estado del equipo y del aislamiento del espacio.

Algunos puntos clave a tener en cuenta:

  • Limpieza de filtros: los filtros sucios dificultan el paso del aire y obligan al equipo a trabajar más, consumiendo más energía. Limpiarlos regularmente mejora el rendimiento y prolonga la vida útil del aparato.
  • Buen aislamiento: puertas y ventanas bien cerradas evitan que el aire frío se escape y que el calor del exterior ingrese, ayudando a mantener la temperatura deseada con menor esfuerzo del equipo.

¿Pensando en cambiar tu aire acondicionado?

Si estás evaluando renovar tu equipo, la recomendación es apostar por modelos Clase A o con tecnología Inverter. Si bien la inversión inicial puede ser mayor, estos equipos consumen menos electricidad y ofrecen un rendimiento mucho más eficiente, especialmente en usos prolongados.

A largo plazo, el ahorro energético compensa la inversión y aporta mayor confort diario.


Un verano fresco y eficiente

Aplicando estos consejos simples —temperatura adecuada, correcta orientación del aire, buen mantenimiento y elección del equipo— es posible disfrutar del verano sin sobresaltos en el consumo eléctrico.

Pequeños cambios en el uso cotidiano del aire acondicionado pueden generar grandes beneficios: más confort, menos gasto y un uso responsable de la energía.



Publicar comentario